jueves, 9 de marzo de 2017

Nuevo paso para tratar enfermedades psiquiatras


Nuevo paso para tratar enfermedades psiquiatras
 (horizontal-x3)Científicos del Instituto de InvestigaciónBiomédica del Hospital Sant Pau, de Barcelona, y de la Universidad de Edimburgo han caracterizado el proteoma sináptico, las conexiones neuronales, del pez cebra, clave para estudiar y tratar enfermedades del neurodesarrollo y trastornos psiquiátricos.
El trabajo, que publica hoy la revista Nature Communications, es, según los investigadores, una importante nueva herramienta para estudiar el autismo, la esquizofrenia o la discapacidad intelectual y muestra cómo la evolución ha favorecido el incremento de la complejidad del proteoma sináptico, contribuyendo a la diversidad de las capacidades intelectuales de los vertebrados.
Las sinapsis del cerebro son el punto de comunicación y de transmisión de impulsos nerviosos entre neuronas y determinan la organización de los circuitos neuronales, esenciales en la función global del sistema nervioso central.
En los últimos años un gran número de estudios genéticos ha identificado mutaciones en genes que se expresan en las sinapsis implicadas en enfermedades neurológicas y, especialmente, en trastornos psiquiátricos, como los del espectro autista, la esquizofrenia o la discapacidad intelectual.
Estos trabajos han establecido la sinapsis como una estructura crítica en muchas enfermedades del cerebro, lo que ha dado lugar al concepto de sinaptopatías.
El pez cebra (Danio rerio) es un modelo animal muy usado para estudiar el sistema nervioso y sus enfermedades, ya que presenta una gran homología con el cerebro humano.
Esta especie también se utiliza para desarrollar nuevos fármacos para tratar los desórdenes del cerebro, para los que, en su mayor parte, no hay terapias realmente efectivas.
Por eso, los investigadores, dirigidos por el investigador del Laboratorio de Fisiología Molecular de la Sinapsis del IIB Sant Pau y vinculado a la Universidad Autónoma de Barcelona, Àlex Bayés, han hecho el primer estudio del proteoma sináptico del pez cebra.
Esta primera caracterización del proteoma sináptico de un vertebrado inferior ha permitido estudiar también la evolución comparada con mamíferos.
El análisis muestra cómo la evolución de los vertebrados ha favorecido el incremento en la complejidad del proteoma sináptico, una observación que los investigadores califican de "inesperada y muy interesante".
"Disponer de más proteínas sinápticas habría permitido aumentar el número de procesos moleculares que se producen así como la diversidad de tipos sinápticos. Ya que la sinapsis es la unidad cognitiva básica del cerebro, la expansión de sus componentes podría haber contribuido a la diversidad de comportamientos y capacidades intelectuales de los vertebrados", concluyó Bayés. 

Casas con impresoras 3D


Construccion de casas con impresora 3D
impresora edificios 3D       Según la Agencia Espacial Europea (ESA), la impresora 3D es considerada la invención precursora de la Tercera Revolución Industrial, como en su día lo fueron la máquina de vapor y el motor de combustión interna. La posibilidad de imprimir cualquier cosa que hayamos modelado antes en nuestro ordenador, supone un verdadero cambio en nuestra concepción de la producción, siendo catalogada por los especialistas como tecnología disruptiva más potente que el propio Internet. Si ya era posible imprimir piezas para naves espaciales, comida e incluso órganos humanos, el abanico de posibilidades se amplía con la concepción de una impresora 3D gigante que puede construir en 24 horas una casa de más de 200 metros cuadrados.

El proyecto Contour Crafting (“construcción de contornos”), liderado por el profesor Behrokh Khoshnevis de la Universidad del Sur de California (EE.UU.), pretende revolucionar el sector de la construcción con su colosal impresora 3D capaz de construir una casa entera de dos plantas en un solo día. El sistema de impresión tridimensional sería el habitual solo que a gran escala, de forma que permitiría erigir estructuras con absoluta libertad y sin la rectitud que implica la construcción convencional.

La impresora consta de dos brazos telescópicos unidos por una viga transversal que aloja el cabezal de impresión. Estos brazos se mueven el plano horizontal mediante guías y en vertical mediante la grúa de cada brazo. Al cabezal llega directamente desde la cementadora una mezcla especial de hormigón de secado rápido que se va depositando por capas en las zonas determinadas según el prototipo creado digitalmente. Una vez terminado el proceso, se requeriría el trabajo humano para la instalación de puertas y ventanas, así como de la instalación de electricidad y agua, lo que, según los promotores, evitaría la supresión de puestos de trabajo en el sector.

Por lo pronto, se trata de un proyecto en desarrollo, con lo que tardará algún tiempo en materializarse. Cuando lo haga, la impresora 3D desbancará por completo al ladrillo, al abaratar los costes de producción del inmueble y facilitar tanto su edificación como su reparación, además de ofrecer la atractiva posibilidad de personalizar nuestro hogar como nunca habíamos soñado.

sentinel 2B

Lanzamiento del Sentinel 2B

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El 7 de marzo se lanzó el satélite Sentinel-2B de la ESA, que duplicará la cobertura óptica de alta resolución de la misión Sentinel-2, perteneciente al sistema de vigilancia medioambiental Copernicus de la Unión Europea.
El satélite, de 1,1 toneladas de peso, fue lanzado a bordo de un cohete Vega desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou, en la Guayana Francesa, a las 01:49 GMT del 7 de marzo (02:49 CET; 22:49 hora local del 6 de marzo).

La primer etapa se separó 1 minuto y 55 segundos tras el despegue, seguida de la segunda etapa a los 3 minutos y 39 segundos, del carenado a los 3 minutos y 56 segundos, y de la tercera etapa a los 6 minutos y 32 segundos.

Tras dos encendidos más, la etapa superior del cohete Vega envió el Sentinel-2B a la órbita prevista, heliosincrónica, a unos 780 km de altitud. El satélite se separó a los 57 minutos y 57 segundos de vuelo.

En ese momento, los controladores del centro de operaciones de la ESA en Darmstadt, Alemania, establecieron los enlaces de telemetría y el control de actitud, permitiendo así que comenzasen a activarse los sistemas de Sentinel. Además, el panel solar del satélite también se ha desplegado ya.

Tras esta primera fase de ‘lanzamiento y órbita temprana’, que suele durar tres días, los controladores empezarán a comprobar y calibrar los instrumentos para la puesta en servicio del satélite. Se espera que la misión comience sus operaciones en unos tres o cuatro meses.

vida compleja antes de lo creido



Vida compleja en la Tierra 800 millones de años antes de lo creído


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Los resultados de un análisis genético exhaustivo de organismos actuales sugieren que los eucariotas, el grupo que comprende a animales, plantas y protistas, estuvieron presentes en la Tierra desde hace al menos 2.330 millones de años, justo en el momento en que el oxígeno empezó a ser un elemento común y permanente en la atmósfera.
Esta nueva estimación precede en 800 millones de años a la más temprana evidencia fósil. Hasta ahora, la señal más antigua de eucariotas encontrada en el registro fósil era una serie de fósiles macroscópicos de hace 1.560 millones de años, sobre la cual los científicos están ampliamente de acuerdo en que corresponden a los restos de organismos multicelulares parecidos a algas.

El equipo de Roger Summons, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos, no llegó a su estimación examinando rocas en busca de evidencias fósiles, sino usando una técnica llamada “análisis del reloj molecular”. Este método implica cribar primero bases de datos de ADN para rastrear la evolución de secuencias genéticas específicas a través de cientos de especies modernas. Después, a partir de las edades de parientes evolutivos fósiles de animales y plantas, es factible determinar cuándo estas secuencias debieron ser expresadas por vez primera en los eucariotas ancestrales.

Impresion 3D


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Impresion 3D con Celulosa
Durante siglos, la celulosa ha formado la base del material sobre el que se ha impreso más a menudo en el mundo: el papel. Ahora, podría también convertirse en un material abundante con el cual imprimir, actuando esta vez como “tinta”, proporcionando quizá una alternativa renovable y biodegradable a los polímeros que se usan actualmente en los materiales de impresión en 3D. La celulosa, el polímero más abundante del mundo podría rivalizar con los plásticos derivados del petróleo como fuente de materia prima para impresión 3D.

La investigación al respecto es obra del equipo de Sebastian Pattinson y A. John Hart, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos.

La celulosa es el componente más importante a la hora de proporcionar a la madera sus propiedades mecánicas. Y dado que es tan barata, biorrenovable, biodegradable y también muy versátil químicamente, se usa en muchos productos. Tanto ella como sus derivados se utilizan en productos farmacéuticos, dispositivos médicos, aditivos alimentarios, materiales de construcción, ropa, etc. Muchos de estos tipos de productos se beneficiarían de la clase de personalización que la fabricación aditiva (impresión 3D) permite.

Mientras tanto, la tecnología de impresión 3D está creciendo rápidamente. Entre otros beneficios, nos permite personalizar de forma individual cada producto que hagamos.

ameba




Ameba
AmebasEl robot ameba es la estrella de marzo de Science Robotics, la última innovación editorial de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), editora de la revista Science y una de las instituciones científicas más influyentes del planeta. Cuando las grandes revistas científicas —las hacedoras de currículos en la sociedad del conocimiento— sacan una sucursal, o un spinoff, nos dan una pista relevante sobre el futuro. Science ya predijo hace unos años la importancia creciente de las revistas en abierto, la medicina traslacional (que canaliza la investigación básica hacia su aplicación clínica) y la inmunología contra el cáncer, al editar sus spinoffs sobre esas materias. Que ahora haya sacadoScience Robotics revela por dónde van los tiros en nuestros tiempos convulsos. Tendemos a pensar en los robots como atracciones de feria japonesa, pero lo cierto es que hay un montón de ciencia básica y de matemática avanzada detrás de ellos.
El número de marzo de Science Robotics, que salió justo ayer, lleva también un ensayo, o revisión, sobre los nanorrobots y microrrobots (la diferencia es de tamaño) proyectados para inyectarse en un paciente y matar sus células cancerosas con precisión meticulosa, o reparar los daños de sus hepatocitos y sus neuronas. Y también otro sobre los robots humanoides que ayudan a las células madre a construir tejidos y órganos para futuros trasplantes. Así que ya lo sabes: por ahí va también el futuro.
Hay ramas de la robótica que parecen cada vez más asociadas a la biología. El robot ameba, por ejemplo, utiliza las propiedades asombrosas del ADN para responder con cambios de forma a los estímulos externos. El genetista Jonathan Hodgkin, un gran cerebro en la tradición de Cambridge, formuló hace años la segunda ley de Hodgkin: “La evolución siempre es más inteligente que Jonathan Hodgkin”.
Imagina un robot de unas 20 micras (milésimas de milímetro), que es el tamaño de una célula humana típica, o de cualquier otra célula. Mejor aún, no te imagines uno de esos microrrobots, sino un ejército de millones de ellos, donde cada uno es capaz de percibir los estímulos externos y de responder a ellos, cambiando su forma y su configuración en consecuencia, tal vez asociándose con los robots de al lado para constituir una sociedad local de mayor eficacia contra una agresión externa. ¿Lo imaginas? Pues ya hemos construido una ameba, ese primo nuestro unicelular que estudiamos en el colegio junto al paramecio y otros. Y la ciencia robótica ya ha construido una.
Dos turistas darán la vuelta a la luna el año que viene
        Dos turistas tienen previsto dar la vuelta a la Luna en una semana en 2018 en la nave espacial Dragon como parte de una iniciativa de la empresa privada estadounidense SpaceX con apoyo de la agencia espacial NASA.
SpaceX ha precisado que se trata de dos personas que acudieron a la empresa con ese interés y que una vez aprueben los exámenes físicos y médicos necesarios para el entrenamiento y el viaje divulgarán sus nombres.
Ambos serán los únicos tripulantes de Dragon, que despegará en 2018 desde la histórica plataforma 39A del complejo deCabo Cañaveral (Florida), la misma del lanzamiento de las misiones lunares del programa Apolo.
Modelo de la nave en la que viajarán a la Luna. Foto: SpaceXEste programa consistió en once vuelos tripulados entre 1968 y 1972, incluido el viaje que llevó a Neil Armstrong y Buzz Aldrin a pisar la superficie lunar por primera vez, el 20 de julio de 1969.
Para SpaceX, con sede en California, se trata de un objetivo que los acerca a su meta de transportar a seres humanos a Marte.
"Esto supone una oportunidad para que los seres humanos regresen al espacio profundo por primera vez en 45 años y viajen más y más hacia el sistema solar", según ha indicado SpaceX en un comunicado.